RIO DE JANEIRO - Los mercados financieros de América Latina se hundían en un "lunes negro," al persistir los temores a una recesión en Estados Unidos, tras la decepción por el anuncio de un paquete de estímulo económico realizado la semana pasada por el presidente George W. Bush.
Ante el cierre de Wall Street, por el Día de Martin Luther King, las acciones y monedas de la región siguieron a las bolsas de Asia y Europa, que registraron su peor día desde los ataques del 11 de septiembre del 2001.
Algunos mercados latinoamericanos cayeron a sus niveles más bajos desde el 2006, mientras que la Bolsa de Valores de Lima debió suspender temporalmente su operatoria para frenar su caída libre y varias monedas de la región registraron fuertes retrocesos por el aumento de la aversión al riesgo.
En Brasil y México, los mayores mercados de la región, los descensos rondaban de un 4 a un 6 por ciento, mientras que la bolsa chilena caía en torno a un 5 por ciento, la argentina se desplomaba casi un 7 por ciento y en Perú cerró con un derrumbe de casi el 9 por ciento, el mayor desde enero de 1995.
Bush anunció el viernes un paquete de estímulo fiscal de unos 150.000 millones de dólares, pero los mercados mostraron tener dudas de que fuera suficiente para evitar una recesión en la mayor economía del mundo.
El índice de acciones latinoamericanas de Morgan Stanley se desplomaba un 7,89 por ciento, a las 1900 GMT, a 3.540,86 puntos.
"Desde el viernes los inversores esperaban explicaciones del presidente Bush sobre el paquete de estímulo a la economía, pero la incertidumbre continuó," dijo Luiz Roberto Monteiro, asesor de inversiones de la correduría Souza Barros, al explicar el desplome de la Bolsa de Valores de Sao Paulo.
EN CAIDA LIBRE
El índice Bovespa de la Bolsa de Valores de Sao Paulo, la mayor de la región, perdía un 6,38 por ciento, a 53.837,93 puntos.
Además de seguir la tendencia global, el Bovespa también era arrastrado por una caída de más del 9 por ciento de los papeles del gigante minero Vale, al conocerse que mantuvo conversaciones para la eventual adquisición, sin resultados hasta ahora, de su rival anglo-suizo Xstrata .
Por su parte, la moneda brasileña, el real, se desvalorizó un 2,46 por ciento, su mayor baja desde el 28 de agosto, para cerrar en el mercado interbancario a 1,828/1,83 unidades por dólar.
En tanto, el índice líder de la bolsa de México, IPC, perdía un 4,36 por ciento, a 25.551,42 puntos, tras tocar su nivel más bajo en un año, mientras el peso se desvalorizaba un 0,75 por ciento.
En Chile, el índice IPSA de las acciones favoritas de la Bolsa de Comercio de Santiago se desplomaba un 5,15 por ciento, a 2.424,04 puntos, recuperándose parcialmente de una caída de más del 6 por ciento, su menor nivel desde noviembre del 2006.
"Chile está ajustándose a lo que pasa afuera, a raíz de los temores persitentes de que haya una recesión en Estados Unidos," dijo un operador en Santiago de Chile.
El peso chileno se desvalorizó un 1,55 por ciento, para cerrar a 483,50/483,80 unidades por dólar.
En Argentina, el índice líder Merval de la bolsa de Buenos Aires caía un 6,94 por ciento, a 1.863,45 puntos, luego de desplomarse más de un 7 por ciento a su peor nivel en cinco meses.
"Las caídas (accionarias) responden a una cuestión de pánico global," dijo en Buenos Aires Francisco Marra, operador de Bull Market Brokers Sociedad de Bolsa.
"El inversor, ante un escenario de incertidumbre, se hace de liquidez y en estas circunstancias no se analiza demasiado lo que se vende."
La Bolsa de Valores de Colombia cerró con un desplome de un 7,65 por ciento, terminando su Indice General en 8.251,22 puntos, su nivel más bajo desde comienzos de julio del 2006.
"Recogimos el pánico mundial que ya se venía sintiendo. La gente prefiere salir de posiciones que representan riesgo," dijo el vicepresidente de Stanford Bolsa y Banca, Alvaro Camaro.
El peso colombiano perdió a su vez un 0,46 por ciento, para cerrar a 1.974,1 unidades por dólar.
En Perú, el índice general de la bolsa de Lima cayó un 8,38 por ciento, a 13.469,23 puntos, luego de un receso de 30 minutos adoptado para dar un respiro al mercado cuando el desplome era de un 8,62 por ciento.
La moneda peruana, el sol, cerró con una desvalorización de un 1,02 por ciento, su mayor caída porcentual diaria desde marzo del 2006.

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